El Señor me ha dicho: "Tú
eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy".
Lux fulgébit hódie super nos, quia natus est
nobis Dóminus; et vocábitur admirábilis, Deus,
Princeps pacis, Pater futúri sæculi: cuius regni non erit finis.
Oremos:
¡Oh Dios!, que has iluminado esta noche santa con el nacimiento de Cristo, la
luz verdadera; concédenos gozar en el cielo del esplendor de su gloria a los
que hemos experimentado la claridad de su presencia en la tierra.
El, que vive y reina...
Amén.
Un hijo nos ha nacido
Lectura del libro del profeta
Isaías
9, 1-3.5-6
El pueblo que caminaba en
tinieblas vio una gran luz; sobre los que vivían en tierra de sombras, una luz
resplandeció.
Engrandeciste a tu pueblo e hiciste grande su alegría. Se gozan en tu presencia
como gozan al cosechar, como se alegran al repartirse el botín.
Porque tú quebrantaste su pesado yugo, la barra que oprimía sus hombros y el
cetro de su tirano, como en el día de Madián. Porque
un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado; lleva sobre sus hombros el signo
del imperio y su nombre será: "Consejero admirable", "Dios
poderoso", "Padre sempiterno", "Príncipe de la paz";
para extender el principado con una paz sin límites sobre el trono de David y
sobre su reino; para establecerlo y consolidarlo con la justicia y el derecho,
desde ahora y para siempre. El celo del Señor lo realizará.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Del salmo 95
Hoy nos ha nacido el
Salvador.
Lux fulgébit hódie super nos: quia natus est
nobis Dóminus.
Cantemos al Señor un canto
nuevo, que le cante al Señor toda la tierra; cantemos al Señor y bendigámoslo.
Hoy nos ha nacido el Salvador.
Lux fulgébit hódie super nos: quia natus est
nobis Dóminus.
Proclamemos su amor día tras
día, su grandeza anunciemos a los pueblos; de nación en nación, sus maravillas.
Hoy nos ha nacido el Salvador.
Lux fulgébit hódie super nos: quia natus est
nobis Dóminus.
Alégrense los cielos y la
tierra, retumbe el mar y el mundo submarino. Salten de gozo el campo y cuanto
encierra, manifiesten los bosques regocijo.
Hoy nos ha nacido el Salvador.
Lux fulgébit hódie super nos: quia natus est
nobis Dóminus.
Regocíjese todo ante el Señor,
porque ya viene a gobernar el orbe; justicia y rectitud serán las normas con
las que rija a todas las naciones.
Hoy nos ha nacido el Salvador.
Lux fulgébit hódie super nos: quia natus est
nobis Dóminus.
La gracia de Dios se ha manifestado a todos los hombres
Lectura de la carta del apóstol
san Pablo a Tito
2, 11-14
Querido hermano: la gracia de Dios
se ha manifestado para salvar a todos los hombres y nos ha enseñado a renunciar
a la irreligiosidad y a los deseos mundanos, para que vivamos, ya desde ahora,
de una manera sobria, justa y fiel a Dios, en espera de la gloriosa venida del
gran Dios y salvador, Cristo Jesús, nuestra esperanza.
El se entregó por nosotros para redimirnos de todo pecado y purificarnos, a fin
de convertirnos en pueblo suyo, fervorosamente entregado a practicar el bien.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Aleluya, aleluya.
Les anuncio una gran alegría: Hoy nos ha
nacido
Glória in altíssimis Deo, et in terra pax homínibus
bonæ voluntátis.
Aleluya.
Hoy nos ha nacido
† Lectura del santo Evangelio según
san Lucas
2, 1-14
Gloria a ti, Señor.
Por aquellos días, se promulgó un
edicto de César Augusto, que ordenaba un censo de todo el imperio. Este primer
censo se hizo cuando Quirino era gobernador de Siria. Todos iban a
empadronarse, cada uno en su propia ciudad; así es que también José,
perteneciente a la casa y familia de David, se dirigió desde la ciudad de
Nazaret, en Galilea, a la ciudad de David, llamada Belén, para empadronarse,
juntamente con María, su esposa, que estaba encinta.
Mientras estaban allí, le llegó a María el tiempo de dar a luz y tuvo a su hijo
primogénito; lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre, porque no hubo
lugar para ellos en la posada.
En aquella región había unos pastores que pasaban la noche en el campo, vigilando
por turno sus rebaños. Un ángel del Señor se les apareció y la gloria de Dios
los envolvió con su luz y se llenaron de temor. El ángel les dijo:
"No teman. Les traigo una buena noticia, que causará gran alegría a todo
el pueblo: hoy les ha nacido, en la ciudad de David, un salvador, que es el
Mesías, el Señor. Esto les servirá de señal: encontrarán al niño envuelto en
pañales y recostado en un pesebre".
De pronto se le unió al ángel una multitud del ejército celestial, que alababa
a Dios, diciendo:
"¡Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres de buena
voluntad!"
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Celebrante:
Hermanos y hermanas, en esta noche en que se ha manifestado la bondad de Dios,
nuestro Salvador, hecho hombre, elevemos nuestras súplicas, confiando no en las
obras de nuestra justicia, sino en la infinita misericordia de Dios, que es
nuestro Padre.
Respondemos: Escúchanos Padre.
Por
Escúchanos Padre.
Por la paz y el progreso de todo el
mundo: para que el don temporal se convierta en premio eterno, roguemos al
Señor.
Escúchanos Padre.
Por los que sufren hambre,
enfermedad o soledad: para que sean ayudados en su cuerpo y en su alma por el
misterio del nacimiento de Cristo, roguemos al Señor.
Escúchanos Padre.
Por las familias de nuestra
comunidad: para que aprendan a recibir a Cristo, acogiéndolo en los pobres,
roguemos al Señor.
Escúchanos Padre.
Celebrante:
Señor, Dios nuestro, que te encomiende nuestras súplicas
Amén.
Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos
esta noche de Navidad, a fin de que al recibirlas nosotros, convertidas en el
Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos transformes en él, en quien nuestra
naturaleza está unida a
Por Jesucristo
Amén.
Intercambio efectuado en la Encarnación del Verbo
En verdad es justo y necesario, es
nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre
santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Por él, hoy resplandece ante el mundo el maravilloso intercambio que nos salva,
ya que al asumir tu Hijo nuestra fragilidad humana, no sólo quedó nuestra carne
mortal honrada para siempre, sino que, por esta unión admirable, nos hizo
también partícipes de su eternidad.
Por eso,
con los ángeles y los arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos
sin cesar el himno de tu gloria.
[Misa]
El Verbo se hizo hombre y hemos
visto su gloria.
Exsúlta, filia Sion, lauda, fília Ierúsalem: ecce rex tuus veniet
sanctus et salvátor mundi.
Oremos:
Tú Señor, que nos has concedido el gozo de celebrar esta noche el nacimiento de
tu Hijo, ayúdanos a vivir según su ejemplo para llegar a compartir algún día
con él, la gloria de su Reino.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
24/12/99-24/12/2000-24/12/2001-24/12/2002-24/12/2003-24/12/2004-24/12/2005-24/12/2006-24/12/2007-24/12/2008-24/12/2009-24/12/2010-24/12/2011-24/12/2012-24/12/2013-24/12/2014-24/12/2015-24/12/2016-24/12/2017-24/12/2018